El consumo de productos ecológicos no cuestiona nuestra responsabilidad sobre las condiciones sociales ni medioambientales de producción y comercialización, solo lo atenúa. Solamente cuando los consumidores nos interrogamos colectivamente sobre como se produce y como consumimos, y unidos actuamos en consecuencia, podemos empezar a hablar de consumo ecológico crítico, solidario y responsable como una herramienta de cambio social y medioambiental.
Así e1 consumo ecológico, que no el consumo de Productos Ecológicos, es:
A esa toma de conciencia de los consumidores sobre sus actos y opciones de consumo se le ha venido llamando CONSUMERISMO. Este galicismo expresa una posición de rechazo a los excesos del consumismo por parte de los mismos consumidores.
Desde la FACPE defendemos la participación de todos los agentes no solo en el ciclo final de consumo, sino también en la producción, abastecimiento y distribución, teniendo en cuenta para ello los criterios citados y los derechos de las personas que los integran.